El vehículo con mensajes contra la transexualidad que puso en circulación la plataforma Hazte Oír esta semana tiene dudas sobre su propia identidad, según ha confesado el vehículo esta mañana. Desde que fue inmovilizado por orden de un juez, ha tenido tiempo para reflexionar y reconoce que no sabe si se siente autobús o autocar.

El autobús, o autocar, tiene miedo de expresar lo que siente por si lo retiran nuevamente de la circulación o, peor aún, lo tunean para que tenga la apariencia que la sociedad quiere. “¿Qué mensajes sobre la identidad de género pretendo difundir si yo mismo tengo problemas para definirme?”, ha declarado.

Sólo reclama poder conducir su propia vida y elegir su propio trayecto, pero es consciente de que está circulando en el lado contrario de la carretera.

“Siento que me ponen palos en las ruedas, quizá porque me estoy adelantando a mi tiempo. Y no se puede adelantar por la derecha”, sentencia el vehículo.