Esta mañana, más de un mes después de haber asumido la presidencia de los Estados Unidos, Donald Trump ha preguntado cuándo se le concederá el Premio Nobel. “NO HACE FALTA QUE SEA UNA SORPRESA”, ha añadido, argumentando que ya ha hecho contribuciones suficientemente meritorias desde que ostenta el cargo.

“EL DE ECONOMÍA ESTARÍA BIEN”, ha precisado el mandatario, pidiendo por favor que no le concedan el Nobel de la Paz, que considera que es “PARA HIPPIES Y BLANDENGUES” en una clara alusión a su antecesor Barack Obama, que recibió este galardón en 2009. También ha dicho que rechazaría el de Literatura, porque ahora “SE LO DAN A CUALQUIERA”.

Para la Primera Dama, Trump considera que debería otorgarse un Nobel de la Mujer.

El presidente estadounidense asegura que a lo largo de su carrera ha recibido numerosas distinciones, entre ellas trofeos de golf, de círculos de empresarios o del gremio hotelero, pero aún queda espacio en su estantería para el Nobel. “SOY RICO, EL DE ECONOMÍA ESTARÍA BIEN, SÍ”, se ha dicho a sí mismo mientras encargaba a un asesor que redactara el discurso de agradecimiento.