“Al final quedaron bien y a la gente le gustan, que de eso se trata”. Con estas palabras mostraba Dios su satisfacción esta mañana por el éxito de aceptación que han tenido los genitales. El Creador, que ha aparecido en un evento religioso en la Santa Sede, no ha tenido reparos en reconocer que, sin duda, las partes bajas, pese a tener un posicionamiento tan poco ventajoso, son su obra más alabada por la crítica.

“La gente se los toca mucho, han gustado un montón”, ha reiterado. El Todopoderoso siente orgullo cada vez que una persona lo nombra mientras se toca los genitales o mientras otra persona se los está tocando. “A todo el mundo le gusta que reconozcan su trabajo, cada vez que gritan mi nombre me dan más fuerza para seguir creando”, confiesa.

Reconociendo que los genitales son su trabajo más personal, Dios no ha querido entrar en polémicas. “¿Si me molesta que la gente se los tape? Bueno, es algo que nunca he entendido, pero una vez que un órgano se estrena ya no pertenece a su creador sino al público, así que pueden hacer con ellos lo que quieran”, sentencia.

“Hay cimbreles que me han quedado perfectos y que me salieron casi con un único trazo a mano alzada”, ha reconocido. “De la vagina de María Carretero, de Jaén, también estoy muy orgulloso”, añade. “Aunque lo importante es que gustan mucho en general, son mi hit”, ha dicho el Altísimo sin rubor.

La divinidad reconoce que “los testículos los dejé fuera en plan provisional porque dentro se calentaban mucho y no sabía dónde ponerlos”. Agradece que el tiempo haya demostrado que su actual posición es perfecta “aunque les pueda caer una patada de vez en cuando”.

Antes de volver a sus labores, el Señor ha anunciado que planea sacar un nuevo ano en las próximas fechas, aunque no ha concretado exactamente cuándo. “Al ano le queda todavía mucho camino por recorrer, cada vez que lo veo pienso que podría haberlo hecho mejor, que podría haberle dado más profundidad”, admite. “Si lo hago más espacioso, la gente no tendrá que usar bolsillos”, añade.