La periodista y presentadora catalana Mercedes Milá ha hecho grandes aportaciones a la ciencia de finales del siglo XX y principios del XXI. Aunque casi todo el mundo la conoce por el mundialmente famoso experimento sociológico de Gran Hermano, pocos sabrían detallar sus valiosas contribuciones al conocimiento humano. Destacamos cinco de sus grandes hallazgos.

“En la casa todo se magnifica”

En abril del año 2000, Telecinco daba luz verde al experimento en la casa de Gran Hermano. Inspirada por el método de recolección cualitativa de datos introducido por Bronislaw Malinowski y los protocolos implantados por la Escuela de Sociología de Chicago, Mercedes Milá expresó en una sola frase un descubrimiento que no tardaría en formar parte de la cultura popular: “En la casa todo se magnifica”.

Esta aseveración, que se refiere a la tendencia de un grupo humano a amplificar la magnitud de cualquier conflicto relacional cuando se encuentra recluido en un entorno cerrado, en contraste con el análisis de un observador externo, ha sido comprobada una y otra vez en las sucesivas ediciones del espacio televisivo.

“Orinar en la ducha genera endorfinas”

En 2005, implicándose personalmente en la investigación tras comprobar que el concursante Dayron era reprendido públicamente por orinar en la ducha, Mercedes Milá hizo público por primera vez en la Historia que esta práctica es placentera y desempeña un papel clave en la generación de endorfinas, que mejoran el estado de ánimo en patologías psiquiátricas como la depresión, el estrés y la ansiedad.

Su descubrimiento ayudó también a desterrar el tabú de orinar en la ducha, liberando así a miles de personas que hasta entonces realizaban esta práctica en secreto y sintiéndose culpables.

“Fumar es perjudicial para la salud”

Aunque hoy en día los perjuicios del tabaco son de sobras conocidos, sin las evidencias expuestas por Mercedes Milá el número de muertes por tabaquismo en España sería mucho mayor. Milá prohibió el tabaco en la casa de Gran Hermano en 2011, lo cual le sirvió para estudiar las consecuencias del síndrome de abstinencia: “Sé que no es fácil, pero es lo que hay, no hay otra solución. Bueno, sí hay una solución, que es decir ‘Yo no lo aguanto y me voy’ y, como hay una cola fuera esperando para entrar en ‘Gran Hermano’, entrarían en vuestro lugar”, sentenció.

La propia Mercedes Milá arriesgó su vida igual que lo hizo en su día Marie Curie: “Me he fumado muchísimos porros, de hachís y de marihuana”, confesó la catalana. Todo para confirmar que el tabaco es dañino.

Los que entonces protestaron y cuestionaron a la presentadora como protestó la Iglesia católica en su día contra Galileo, actualmente se sienten agradecidos.

“Esta edición ha ido a peor porque la gente entra ya buscando las cámaras”

Una de las cosas que distingue a un buen científico de un mal científico es la actitud crítica con los propios métodos de investigación. Sin dejarse llevar por la inercia de una carrera llena de éxitos, en 2015 Milá se atrevió a afirmar que las circunstancias en las que se realiza un experimento y la propia acción del investigador pueden alterar los resultados del mismo. Este hecho, que hoy se considera uno de los puntos de partida de la sociología de la ciencia, enfrentó a Milá con los responsables de la edición número 16 del experimento sociológico de Gran Hermano.

“Al programa se viene a arriesgar, pero los de ahora prefieren no hacerlo y eso es muy triste”, afirmó. Este toque de atención llevó a revisar los protocolos del experimento para evitar que los resultados se contaminaran por culpa de una mala elección de los sujetos de estudio. Sin embargo, como no estaba de acuerdo con la dirección científica, Milá acabaría abandonando el experimento en una muestra más de integridad y compromiso con la ciencia.

“El bioquímico José Miguel Mulet está gordo”

Emulando las famosas disputas públicas entre Albert Einstein y Niels Bohr acerca de la física cuántica, Mercedes Milá no dudó en cuestionar los supuestos de su contemporáneo José Miguel Mulet, bioquímico, quien atacaba la teoría de la enzima prodigiosa, defendida entre otros por la propia Milá.

“Que leas el libro y que adelgaces, porque estás gordo”, exclamó la científica catalana, dejando así sin argumentos, pero con deberes, a su competidor.