“Vuelvo de desayunar y la gente usa teléfono para hacer fotos, circula con coches eléctricos y el príncipe Felipe es el nuevo rey de España”. Con estas palabras mostraba esta mañana su incredulidad Rosendo Mejías, funcionario del Ministerio de Hacienda, tras su pausa para ir al bar a desayunar y resolver algunos crucigramas.

Mejías ha tenido que digerir no sólo su desayuno sino también la muerte de David Bowie, Michael Jackson, Prince, la llegada de Mariano Rajoy a la presidencia, la existencia de la reina Letizia y, además, se ha perdido la irrupción y posterior desaparición de Pedro Sánchez en la vida política.

“Aquí no pone nada de esto”, exclama señalando la portada de su periódico ya amarillento, que abre con el titular “González asume que Barrionuevo le puede costar votos al PSOE”.

Los amigos del afectado no saben cómo decirle que la casa en la que vivía es ahora un Starbucks. “Primero hay que explicarle por qué un café vale más de diez euros. Habrá que ir muy poco a poco”, dice uno de ellos.

“La gente habla sin cables, siempre pensé que la electricidad en España acabaría siendo gratis”, comenta iluso este funcionario que ya piensa en la próxima pausa para la comida.

Nada más incorporarse de nuevo a su puesto de trabajo, Mejías ha tramitado la baja para digerir todos estos cambios sociales que se perdió mientras estaba en el bar Los Maños.