Una semana después de anunciar “la construcción inmediata de un muro físico” entre México y Estados Unidos, levantando protestas en todo el planeta, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha comparecido para aclarar que “el muro deja fuera también al grupo Maná, pues recordemos que es mexicano”.

Esta puntualización de la Casa Blanca, efectuada esta mañana, ha hecho que muchos opositores se replanteen ahora sus argumentos y, de hecho, las protestas contra el muro y contra el nuevo presidente norteamericano se han moderado drásticamente. Varias manifestaciones y actos de desobediencia civil previstos para estos días han sido, de hecho, descartados en las últimas horas.

“El coste social y la amenaza para los derechos humanos que supone el muro de Donald Trump constituyen un sacrificio para todos los defensores de la democracia y, por tanto, Estados Unidos tiene que comprometerse seriamente con lo que está diciendo y asegurar por escrito que Maná no saldrá de México ni siquiera para una sesión de fotos”, exigía hace unas horas la directora ejecutiva de Amnistía Internacional en Estados Unidos, Margaret Huang. “Bastará un sólo concierto de Maná fuera de México para que la comunidad internacional cuestione nuevamente este muro y toda la política migratoria estadounidense”, alertaba.

El anuncio ha cogido por sorpresa a los integrantes de la banda, que están clavados en un bar bebiendo tequila. “No aguanto las paredes, ni las redes ni el control”, ha declarado el vocalista, Fernando Olvera.