Tras susurrar en su último aliento las palabras “Club Goldberg”, “Club Dilbert”, “Scott Harpert” o “Bob Bloomberg”, un hombre gravemente herido pero que aún permanecía con vida cuando llegaron los buenos ha fallecido justo antes de poder compartir la información clave que llevaría a la detención del enemigo, según ha informado la policía.

“Ah, ah”, ha declarado la última persona en el planeta que podía ayudar a atrapar al enemigo.

“Tenía toda la información: el lugar, la hora… conocía de primera mano todos los planes del enemigo pero ha muerto justo antes de poder explicar nada”, ha declarado uno de los agentes que trabaja en el caso. Los sanitarios que trataron de reanimar al hombre herido tuvieron que trabajar mientras la policía daba empujones y preguntaba a gritos “¿Quién te ha hecho esto?” y “¿Quién te ha traicionado? ¡Habla!”, pero no pudieron hacer nada para mantenerlo con vida unos minutos más.

A última hora, las fuentes han reiterado que, si sólo hubieran tenido unos segundos más para interrogar al hombre herido, podrían haber destartalado los planes del enemigo para siempre “o puede que no, puede que el hombre herido fuera realmente el enemigo y lo hayamos tenido delante todo este tiempo y en realidad no estuviera herido y ya esté camino de Panamá, nunca lo sabremos”.