El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha procurado no expresar ninguna postura oficial sobre el Brexit porque se ve incapaz de pronunciar la palabra “Brexit”, por lo que la política de España sobre la salida del Reino Unido de la Unión Europea es “eludir el tema” hasta que haya una palabra más sencilla para hablar sobre el asunto.

“Creo que Theresa Maine… Theresa… creo que. Sí, bien”, declaró Rajoy el pasado enero sobre la primera ministra británica, Theresa May, y sus planes de acelerar la salida del Reino Unido de la Unión Europea. “Lo haremos bien”, insistió Rajoy escogiendo palabras que se acomodaran a su pronunciación y a la línea que ha decidido seguir el Ejecutivo con los países aliados de España.

“El brais…, ¿eh?”, declaraba Mariano Rajoy hace un mes sobre la inminente salida del Reino Unido. “Estos temas ya tal”, insistió el mandatario.

“La salida del Rei… ay”, añadía.

Desde Moncloa insisten en que las palabras que Mariano Rajoy no puede pronunciar tampoco pueden ser procesadas mentalmente, por lo que la postura del Gobierno respecto a las mismas es por ahora “ajena a cualquier tipo de razonamiento lingüístico”.

“Ou… me… la salida, yo ya”, explicaba Rajoy hace dos semanas sobre los presupuestos de 2017.

Según fuentes cercanas al mandatario, Mariano Rajoy también tiene algunos problemas de pronunciación con palabras y expresiones complejas como “Urdangarin” o “independencia judicial”. El presidente también sigue refiriéndose a Carles Puigdemont como “Arturo Mas 2” porque le resulta más sencillo de pronunciar.

A última hora, fuentes de Moncloa han informado a la prensa de que las únicas palabras que Mariano Rajoy puede pronunciar y concebir han quedado reducidas a cinco: “Bien”, “Mal”, “No”, “Oiga” y “Ramón”.