Asegurando que consume hasta un 85% menos electricidad que las bombillas convencionales, Philips ha presentado esta semana su nueva BlackHole Bulb, una bombilla con un consumo extraordinariamente bajo y que no da nada de luz. “Hemos descubierto que lo que incrementa el consumo eléctrico en las bombillas es la luz, así que eso es lo que hemos suprimido”, explica Philips en la web del nuevo producto.

La marca especifica que estas nuevas bombillas tienen exactamente las mismas funcionalidades que las anteriores y disponen de posición de encendido y apagado. Pese a no dar nada de luz, duran un 25% más que las convencionales, tienen un consumo menor y apenas desprenden calor. Además, la marca ha logrado algo muy difícil con la tecnología LED y es propiciar un ambiente cálido en vez de los habituales colores fríos de las bombillas de última tecnología.

Philips es consciente de que la sustitución de todo el parque de bombillas será lento, pero confía en que en 50 millones de años la evolución haya moldeado al homo sapiens para que pueda ver en la oscuridad o detectar obstáculos mediante el sonido.

Las bombillas tendrán un precio de 30 euros la unidad, aunque el ahorro a la larga es posible que merezca la pena. “Con la ausencia de luz de estas bombillas tampoco podrás leer la factura de la luz, así que ahorras el doble”, razona Philips.

Cada bombilla vendrá acompañada de otras bombillas suplementarias que darán luz a fin de evitar que los usuarios se golpeen la cabeza contra los muebles.