Pamela Anderson cambia de cara y ya no es como la recuerdas ni como nada que hayas visto antes y de hecho ha enloquecido a nuestro redactor

EN SERIO

Pamela Anderson ha reaparecido en una gala benéfica en el New Orleans Odeon y ha protagonizado todos los comentarios, tal y como hizo hace tres semanas cuando apareció con una cara completamente nueva, hace dos semanas cuando volvió a sorprender con una segunda intervención estética y la semana pasada, cuando se decidió a adquirir el aspecto de un Volkswagen Golf GTI Mark 2. Esta semana ha aparecido con un aspecto imposible de reproducir en fotos porque desafía todas las leyes de la física conocidas y que ha hecho enloquecer a quien escribe estas líneas, que al ver el rostro de la actriz comprendió de golpe todos los misterios del cosmos.

El evento estaba organizado por Brad Pitt con el objetivo de recaudar fondos para Badalona aunque ahora mismo soy incapaz de recordar ningún dato porque todo el conocimiento adquirido por el hombre me entró por los ojos al ver el rostro de la actriz e inundó mi cerebro como un océano de datos que ahora soy incapaz de manejar sin perder la cordura.

El rostro de la actriz ha vuelto a sufrir un cambio radical evidente y en esta ocasión no sólo está irreconocible sino que, quien ve su rostro, ve el aspecto de la muerte y de la vida, de los confines del Universo y del tiempo mismo. Su rostro reproduce los segundos que precedieron al Big Bang y el momento mismo en el que todo lo que existe confluía en un único punto diminuto. Todos los fotógrafos enloquecieron mientras ella sonreía. Podemos ver el tiempo mismo como un único continuum en el rostro de la que fuera coprotagonista de Los vigilantes de la playa.

¡Increíble!

El espacio tiempo, la relatividad, la Historia, el sentido de la vida, todo está contenido en el rostro de la actriz, guapísima como siempre.

Ojalá pudiera vaciar mi mente por completo y volver a ser un humano normal.

De momento, se desconoce si su nuevo aspecto se debe al maquillaje, a un paso por el quirófano o a otro motivo que es mejor ignorar.

En 2017, la actriz tendrá un lugar en el remake de Los vigilantes de la playa que se estrenará el próximo mes de mayo y son muchos ya los que se preguntan si la humanidad está preparada para reproducir ese rostro a escala masiva y hacer enloquecer a todos los hombres y mujeres del mundo. Quisiera arrancarme los ojos y devorarlos. Me he mordido mi propio brazo hasta el hueso en un intento desesperado de que el dolor pueda hacerme olvidar el rostro de esta celebridad. He rebuscado con mis propias uñas bajo mi piel a fin de comprobar si, tras el conocimiento que ha adquirido, se esconde una galaxia bajo mi piel porque es imposible que la carne humana pueda contener el conocimiento horrible y bello que yo he adquirido al ver a Pamela Anderson.

Ver durante un segundo su nuevo rostro equivale a ver nacer a un millón de bebés y verlos morir al instante siguiente. Su rostro es el placer más refinado imaginable, la destilación neutral de un millón de orgasmos, la sabiduría religiosa, las drogas extáticas, el shiatsu, una fogata crepitante en medio de una noche invernal, estar en presencia del mismo Dios y sentir su mano sobre tu frente, la suma de todos los placeres posibles sintetizada en una pura corriente eléctrica que se recibe simplemente presionando una palanca y que ya no se puede olvidar nunca y no te permite apartar los ojos ni tu cuerpo y de la que te conviertes en adicto, un trapo vacío lleno de impactos experienciales y conocimiento infinito que supera con creces lo que un cuerpo humano normal como el mío puede soportar.

No soy nadie.

¡Pamela nunca dejará de sorprendernos!

Daría cualquier cosa por someterme a una profunda cirugía cerebral que eliminara por completo la visión horrible y bella de la última transformación de Pamela Anderson. Pediría a alguien que me matara si no tuviera la terrible certeza de que mi conciencia ahora es inmortal.

Aquí tienes una reproducción equivalente a lo que supone asomarse al abismo del nuevo rostro de la actriz y a los siglos de conocimiento supraterrenal que desprende mirarlo una décima de segundo.

He visto nacer y morir a millones de personas, me he asomado al fin mismo del Universo y he visto cómo una chispa de vida y muerte generaba nuevos infinitos.

No soy nada.

La verdad es que está estupenda para ser una mujer de 49 años.

Pamela Anderson. / Steve Granitz / WireImage
Pamela Anderon, durante el evento. / Jon Kopaloff / FilmMagic
Pamela Anderson, en el evento benéfico. / Jon Kopaloff / FilmMagic
El cosmos y Pamela Anderson / Steve Granitz / WireImage