Mediante un proceso de adaptación biológica llevado a cabo a lo largo de varios meses, los ciudadanos mexicanos más aptos que han sobrevivido a la investidura de Donald Trump han desarrollado piernas de hasta seis metros de longitud que les permitirán saltar el muro que Estados Unidos pretende levantar para impedir la entrada de inmigrantes a su territorio.

El presidente de México, Enrique Peña Nieto, confirmaba hoy este hecho en un comunicado después de que hubieran circulado por Internet impresionantes fotografías de humanos muy altos quemando retratos de Trump. Aunque desde la Casa Blanca las instantáneas fueron tildadas de “burdos montajes de la prensa”, Peña Nieto no ha dudado en afirmar que “nuestro pueblo está preparado para sobrevivir en entornos hostiles y crecerse, en este caso literalmente, ante la adversidad”.

Los característica genética que ha permitido a los mexicanos desarrollar piernas extraordinariamente largas podría extenderse rápidamente a toda la población del país debido a que los individuos capaces de caminar por encima de muros y vallas son más aptos para sobrevivir, más capaces de engendrar descendencia sana y, por tanto, resultan más sexualmente atractivos que el resto. Para cuando el proyecto de Trump sea haya materializado, todos los mexicanos habrían heredado ya la mutación.

“DIOS NUNCA NOS HARÍA ESTO”, ha afirmado con incredulidad Donald Trump este mediodía, después de desacreditar al mandatario mexicano y también a Charles Darwin y su teoría de la evolución de las especies, a la que ha tildado de “FAKE NEWS” o información falsa “CONTRA DIOS”.

El desarrollo de piernas de seis metros por parte de los mexicanos ha coincidido con un aumento espectacular de avistamientos de OVNIS en la Baja California. Se cree que se trata en realidad de sombreros mexicanos que se desplazan a gran altura y que pertenecen, precisamente, a estos potenciales inmigrantes que amenazan ahora la estrategia de Trump, cuya insistencia en negar las bases de la biología podría arruinar sus planes.