Granada 4-1 Betis
El Granada encontró al fin un bálsamo a la muerte de su poeta, aún con Lorca muy presente en cada esquina del Albaicín, del Sacromonte, con un partido que podría haberse jugado a las cinco de la tarde, el viento se llevó los algodones a las cinco de la tarde. Y el óxido sembró cristal y níquel a las cinco de la tarde con goles de Carcela, Andreas Pereira y Adrián Ramos, éste por partida doble. Ya luchan la paloma y el leopardo a las cinco de la tarde. Y venció la paloma (los de Lucas Alcaraz).

Sporting 1-4 Atlético
Partido desigual salvado por la solidez de su principal protagonista, el atlético Gameiro. Gran hallazgo llamar a un jugador Gameiro (“Game” es juego en inglés), quien logró tres goles en apenas cinco minutos en un desenlace épico por un lado pero no muy creíble por el otro.

Real Madrid 2-0 Espanyol
Lalaland es la película del momento. De eso no hay ninguna duda.

Deportivo 0-1 Alavés
Ya lo dijo Rosalía de Castro: “Adios, ríos; adios, fontes; adios, regatos pequenos; adios, vista dos meus ollos: non sei cando nos veremos”.

Sevilla 2-0 Eibar
Hablar del Sevilla es hablar de color y de luz; no por casualidad allí nació el mejor pintor de la Historia: Velázquez. ¿Qué pueden responder los vascuences ante Las Meninas, Las Hilanderas, La Venus del espejo, el Retrato del Papa Inocencio X? Como mucho, oponer esos mazacotes de metal de Chillida. Por favor. Dos a cero es poco, me parece a mí.

Real Sociedad 0-1 Villarreal
Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, los jugadores de la Real Sociedad habían de recordar aquella tarde remota en que su entrenador los llevó a conocer el hielo. Donosti era entonces una aldea de veinte casas de barro y cañabrava construidas a la orilla de una playa (la playa de La Concha) de aguas diáfanas que se precipitaban por un lecho de piedras pulidas, blancas y enormes como huevos prehistóricos. El mundo era tan reciente que muchas cosas carecían de nombre y para mencionarlas había que señalarlas con el dedo y decir “Mira Iñaki”.

Valencia 2-0 Athletic
Poco a poco, Valencia va saliendo de los desgarros producidos por Calatrava.

Celta 3-0 Osasuna
Digámoslo claramente: el Celta se ha lanzado a la búsqueda de un nuevo lenguaje, transversalmente contemporáneo, asociado a los nuevo “inputs” que sufre la imagen de por sí, en sí, que deja un deporte como el fútbol. El contexto local fue Osasuna, donde Pione Sisto reivindicó un tanto socializado por los “mass medi”a mediada la primera parte. Jozabed y Aspas terminaron de cerrar un marcador con lo sonoro como soporte consensual (algún grito de “hijo puta” al árbitro).

Barcelona 2-1 Leganés
De nuevo, Messi. Messi. Poesía pura, Messi es el Platero del Barcelona. Como el burrillo de Juan Ramón Jiménez, Messi es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos. Sólo los espejos de azabache de sus ojos son duros cual dos escarabajos de cristal negro. Y marca goles.