El Año Nuevo chino comenzó el pasado sábado 28 de enero pero las celebraciones durarán hasta el 22 de febrero: casi un mes de festejos que tiene muchas peculiaridades. Estas son algunas de ellas:

EL AÑO DEL GALLO DE FUEGO

El calendario chino se vincula al zodiaco, representado por doce animales: el mono pajillero, el gusano rastrero, el toro castrado, la grulla de cemento, el jabalí asesino, la comadreja pelirroja, el funcionario, la ardilla que mira mal, el dragón borracho, el perro flauta, la vaca asmática y Mao Zedong. 2017 es el año del gallo de fuego, también llamado Año del Pollo al Ast.


EL COLOR ROJO

El rojo es el color de los buenos augurios y por eso durante este mes todo debe ser de este color. Incluso los semáforos: no pueden cambiar al color verde durante las fiestas, lo que provoca que empeore el tráfico considerablemente.


LA CENA DE REENCUENTRO

Los chinos se reúnen a cenar en familia para recibir al nuevo año. Se considera que cocinar en las casas trae mala suerte y, por eso, lo habitual es pedir comida china a domicilio, en concreto al restaurante El Chino Veloz. Los platos tradicionales son el arroz tres delicias, el cerdo agridulce y la ternera con salsa de ostras.


LOS DOCE GONGS DE LA PUERTA DE LA PAZ CELESTIAL

Si hay un sitio clave en estas fechas es la emblemática plaza de Tiananmén o Plaza de la Puerta de la Paz Celestial, situada en el centro de Pekín. Allí, a las doce de la noche del nuevo año, un gordo con el torso desnudo golpea hasta en doce ocasiones un enorme gong al tiempo que los chinos se comen los tradicionales doce Rollitos de primavera (traídos por El Chino Veloz).


EL SALUDO DE AÑO NUEVO

Para desear un feliz año hay que cerrar el puño derecho moviéndolo hacia delante y hacia atrás sobre el ojo de la persona a la que le estamos deseando un próspero 2017. Es la forma tradicional de ahuyentar la mala suerte y a los familiares pesados.


LA GRAN GALA DE TELEVISIÓN

Después de escuchar los doce gongs, los chinos se reúnen delante del televisor para ver un programa por el que van desfilando los principales cantantes, bailarines y humoristas del país. La gala dura ocho días y cada año mueren varios artistas por culpa del agotamiento. Antes de esta Gran Gala, las familias han tenido la oportunidad de despedir el año con las divertidas parodias de Yang Lu, que en su programa “La Hora de Yang Lu” imita a los 1.357 millones de chinos que habitan el país (hay quien sospecha que imita siempre al mismo, un chino con un divertido acento manchú).


LOS FUEGOS ARTIFICIALES

La larga duración del festejo hace que se agoten las reservas de pólvora de todo el país y los últimos días los chinos se ven obligados a hacer saltar por los aires todo lo que tienen a mano: coches, autobuses, etcétera.


LA FIESTA DEL DRAGÓN

Según una costumbre milenaria, por estas fechas se debe matar un dragón en la plaza del pueblo. Desde varias asociaciones pro derechos de los animales se señala que es “una práctica bárbara basada en el sufrimiento del animal” pero, según los chinos, son estas fiestas precisamente las que mantienen al dragón vivo: “Si no hiciéramos esto, el dragón se hubiera extinguido hace muchos siglos”, argumentan.


LA DENUNCIA A LOS FAMILIARES 

Costumbre que viene de los tiempos de Mao Zedong. El vigésimo día de fiesta hay que ir a visitar a los parientes cercanos y denunciarlos a la policía por “enemigos del Pueblo”.


HONRAR A LOS ANTEPASADOS

Es una variante del anterior y consiste en hablar bien de aquellos familiares que fueron denunciados el año pasado por ser “enemigos del pueblo” y que ya no están con nosotros.