La policía busca a un joven por hacerse pasar por técnico del gas, presentarse en diversos domicilios de Madrid y afiliar a sus propietarios a UPyD en contra de su voluntad. El asaltante viste mono azul con chaleco reflectante homologado por la DGT, en el que ha escrito con rotulador la palabra “Gas”.

Su última víctima, Paquita Rebollo, una anciana de 89 años, explica que el falso técnico le dijo que venía a revisar la caldera. “Me extrañó que fuera un servicio gratuito”, explica Paquita. “Pero me dijo que lo hacía por el bien de la comunidad, así que le dejé pasar”, dice. Cuando le pidió una identificación, el individuo le enseñó un carné de UPyD. “En un principio pensé en gritar”, dice Paquita, “pero he leído que esta gente es peligrosa”.

El falso técnico sacó a continuación un formulario de afiliación al partido y obligó a la anciana a rellenarlo. “Lo siguiente que recuerdo es no sentirme ni de derechas ni de izquierdas, sino progresista transversal”, explica Rebollo entre lágrimas. “Y constitucionalista. Muy constitucionalista”, añade.

El de Paquita no es el único caso. Tras el batacazo electoral de UPyD, son varias las personas que han denunciado haber sido afiliadas mediante métodos poco ortodoxos. En enero, Carlos Fajardo, un jubilado de Salamanca, fue inscrito en el partido mediante el timo de la estampita. Una semana después, Teresa Ruiz, de Sevilla, fue manipulada por una vidente mediante un falso ritual del amor, que en realidad consistía en entrar en la web del partido y darse de alta.

Ante estas situaciones, la policía aconseja no plantarles cara a los impostores ni mencionarles a Toni Cantó.