Un ginecólogo se ha visto obligado hoy a suspender un parto tras descubrir que la madre había copiado en su test de embarazo. El equipo médico que se encargaba de instruir el alumbramiento tuvo que detener toda la actividad nada más enterarse del engaño, ya que la paciente en la camilla del operatorio no estaba preparada para ser madre.

La mujer, que había dilatado ya casi dos centímetros, tuvo que abandonar el quirófano y dirigirse directamente al despacho del director del hospital, donde reconoció entre lágrimas que había copiado.

Aunque cada vez son más los controles que se hacen en los test de embarazo, sigue habiendo mujeres que se las ingenian para copiar y conseguir de manera fraudulenta resultados positivos. “Ser madre no es fácil, por eso cada vez es más habitual que las mujeres recurran a la trampa para conseguir aprobar los test”, lamentan desde la Asociación española de Ginecología y Obstetricia.

Cada año las mujeres llegan menos preparadas a los test y la situación ya preocupa. El Ministerio de Sanidad lleva tiempo denunciando que muchas mujeres se pasan el test de embarazo “por el arco del triunfo”.