Considerando que debe haberla conseguido de alguna manera y que no se ha originado mágicamente sobre su cabeza, la familia de Manuel Vicario, un señor de 72 años, ha informado a la prensa de que la procedencia de su nueva gorra de Charmander es un “absoluto misterio”.

“Antes tenía una gorra del Barça que llevó durante quince años y últimamente lleva una gorra de Pokémon que no sabemos de dónde ha sacado y que supongo que llevará durante quince años más”, ha explicado su hijo Vicente, de 43 años, que confía en que no se la haya sustraído a ningún niño del parque.

“Hay una alta probabilidad de que sea su última gorra y es de Pokémon, quizá muera con ella puesta”, lamenta el hijo del anciano. Todos los miembros de la familia que han hablado del tema consideran poco probable que Manuel haya entrado a una tienda para comprar la gorra, aunque coinciden en que ésta parece estar bastante nueva.

“Dudo que mi padre se gastara cinco euros en una gorra porque ya tenía una, que quizá ha tirado porque tiene la nueva”, explica el hijo, que ha asumido que el origen de la gorra seguirá siendo una incógnita indefinidamente.

Al cierre de la edición, miembros de la familia han informado a la prensa de que Vicario se refiere a su nueva gorra como “la gorra del perrito”.