El 44º presidente de Estados Unidos, Barack Hussein Obama, se despidió de sus compatriotas de la misma manera que empezó su mandato: cantando como los ángeles. En un discurso emotivo, en el que no faltaron las lágrimas, las risas y la burundanga, Obama dejó varias frases para la posteridad que resumimos a continuación.

“Parece que fue ayer cuando, al oeste en Philadelphia, crecía y vivía sin hacer mucho caso a la policía. Jugaba al básquet sin cansarme demasiado porque por las noches me sacaba el graduado. Cierto día, jugando al básquet con amigos, unos chicos del barrio me metieron en un lío. Y mi madre me decía una y otra vez: con tu tío y con tu tía irás a Bel-Air”.

“Nuestros hijos no tendrán tiempo para discutir sobre el cambio climático. Sólo podrán convivir con sus efectos”. Con esta frase, Obama hizo una referencia encubierta al rechazo que Donald Trump ha mostrado por las políticas conservadoras del medio ambiente, asegurando que pondrá el aire acondicionado de la Casa Blanca a 18 grados centígrados e irá muy abrigado para compensar, en vez de ajustar el aire a una temperatura razonable.

“Lo mejor de la Casa Blanca es el enorme honor que supone ocupar esa silla y el hecho de que hay varitas de cangrejo sin límite con todas las comidas”.

“Lo que más me duele de dejar la Casa Blanca es desmontar los muebles y volverlos a montar otra vez en la casa nueva, hasta el punto de que quizá los vendemos”.

“He guardado todas mis cosas en una caja: mi foto con Castro, mi taza con la frase ‘Mejor presidente del mundo’, a Hillary…”.

“Michelle ha sido mi mejor amiga”, afirmó sobre su esposa, Michelle Obama, de quien también dijo entre lágrimas: “Asumiste un papel que no habías pedido y lo hiciste tuyo. Con gracia, perseverancia, estilo y con la mirada puesta en todos esos niños gordos americanos que se meten en la piscina con camiseta porque les da vergüenza ser gordos y les aconsejaste sustituir la comida barata por las varitas de cangrejo”.

“Ahora percibo un vacío infinito delante de mí porque, una vez has sido lo que yo he sido, ya no te queda ninguna otra meta en la vida. Como presidente nadie me ha dicho cuántas varitas de cangrejo podía comer. Nadie me ha reprendido por vaciar la bandeja entera en mi plato”.

“En esta casa hemos vivido muchas buenas experiencias. Hemos visto cómo nuestras hijas se convertían en mujercitas, hemos visto cómo Trump las espiaba con unos prismáticos escondido tras un arbusto…”.

“Por fin podré retomar mi carrera en el mundo del hip hop, yo motherfuckers”.

“Hay lentejas congeladas, da para cuatro personas. Y la ropa de cama está en el cajón de debajo del sinfonier. Hay que comprar sábanas bajeras, que las que hay están manchadas. Surimi no queda”.

“… y voy y le digo: Mariano, ¿puedes dejar de llamarme señor Jordan?”.

“Os pido que no perdáis la fe en vuestra capacidad de cambio. Os hablo a vosotros, pelirrojos. Cambiad. No seáis así”.

“Una cosa os digo: cuidado con Trump. Michelle opina lo mismo. Ella siempre ha sido un poco brujita para estas cosas. Tiene como un pálpito y se le hincha la vena de aquí del cuello y ve a la gente venir. Así que cuidado con Trump porque ella no falla con esto”.

“Me gustaría lanzar una advertencia sobre el peligro de las divisiones. Cuidado si tienen decimales, hay que poner la coma donde toca”.

“El doctor McNight Smiley Smiles (en referencia a Joe Biden) ha sido un gran apoyo todo este tiempo”.

“Las varitas de cangrejo nunca se acaban en la Casa Blanca, nunca”.

“Los drones… los drones se vendrán conmigo a una granja en la que viven otros drones. Todos los americanos, absolutamente todos, podrán venir a visitarlos cuando quieran”.

“De todo lo que he hecho en mi vida, lo que más me enorgullece es ser vuestro padre y el hecho de que siempre me deis vuestras varitas de cangrejo de la ensalada” (a sus hijas Malia y Sasha).

“Si no he podido cerrar Guantánamo ha sido por culpa de Manuela Carmena” (Mientras bailaba).

“¡Eni a chu woki, eni a chu woki, a chu woki ení!”.

“Me prometí a mí mismo que no lloraría” (Llora durante media hora mientras la gente se va).

“Ahora que ya no tengo responsabilidades políticas, podré hacer y decir cosas que hasta hoy mismo no podía decir… ¡¡HALLAHU AKBAR!! ¡¡HALLAHU AKBAR!!”.