Las compañías de seguros han alcanzado un acuerdo con Dios para intercambiar datos. De esta manera, las aseguradoras sabrán cuándo morirán sus clientes antes de vender los seguros y podrán decidir si les vale la pena cerrar los tratos o no. “Hasta ahora íbamos un poco vendidos a la hora de asegurar a la gente; gracias a este acuerdo ya vamos sobre seguro”, afirma el portavoz de la patronal.

Las negociaciones entre las compañías de seguros y Dios han sido muy cordiales y enseguida han llegado a un acuerdo. “Dios ha estado muy receptivo y ha colaborado desde el primer momento con nosotros porque Dios siempre está del lado de las aseguradoras”, afirma un directivo de Verti.

El acuerdo pretende evitar a clientes problemáticos como los que contratan seguros de vida y luego se mueren o los que tienen seguro médico y después se ponen enfermos. “A veces uno parece que está sano y a los pocos años se pone enfermo, se hace un montón de pruebas caras y luego se muere. Gracias a este nuevo acuerdo podremos mantener alejados a estos estafadores”, celebran las compañías de seguros.

A cambio de los datos de los usuarios de la vida, Dios ha pedido que le aseguren el Universo a todo riesgo de manera gratuita y para siempre. “Este acuerdo es tan importante y va a hacer que nos ahorremos tanto dinero que podemos permitirnos asegurar el Universo; eso sí, sólo cubriremos cinco de las diez dimensiones”, aclaran desde la patronal.

El Creador del Cielo y de la Tierra también se ha comprometido con las aseguradoras a avisar del apocalipsis con al menos quince días de antelación para que éstas puedan ir gestionando los peritajes con tiempo. “En caso de que llegue el fin del mundo es importante tener a nuestros abogados preparados para minimizar pérdidas económicas”, explican las compañías de seguros.