La Comisión Europea ha decidido reducir los quince minutos de fama a sólo ocho. La cuestión, que ha estado presente en muchos debates sobre el desarrollo socioeconómico global de los últimos años, reconoce al fin la imposibilidad de sostener más famas de un cuarto de hora debido al continuo crecimiento de la población.

Los responsables de la medida han establecido los ocho minutos después de realizar un exhaustivo estudio de la población actual intentando repartir equitativamente el tiempo de fama entre el censo mundial. “La gente ha estado abusando de sus minutos de fama y ahora no hay para todos”, lamentó Michael Feces, portavoz del grupo, que ha sido el encargado de anunciar la medida provocando un alud de críticas y convirtiéndose en la primera persona acusada de buscar sus ocho minutos de fama.

Además de la reducción de los quince minutos de fama, la sobrepoblación mundial también obligará a que los cinco minutos de gloria no suban de los sesenta segundos y que los cinco minutitos más por las mañanas se queden en un abrir y cerrar de ojos. Por su parte, el hombre del momento pasará a ser el hombre de la milésima de segundo. “Hay que adecuarse a los tiempos, la vida cada vez va más deprisa”, se defienden desde el comisionado.

Desde el órgano europeo también alertan de que, en el año 2020, habrá más famosos que personas anónimas, un crecimiento que ni siquiera las recientes y cada vez más habituales muertes de celebridades podrán detener. Como ya adelantó el famoso escritor Paulo Coelho, “los anónimos serán los famosos del futuro y los auténticos famosos serán los famosos que aún no son anónimos”.