El último movimiento recaudatorio del Gobierno pasa por poner un peaje en plena cuesta de enero en territorio catalán. Tras las protestas inmediatas de la Generalitat, el Ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, ha quitado hierro al asunto en una comparecencia de prensa celebrada esta mañana. “Estamos saliendo de la crisis”, afirma. “Ni lo vais a notar”, ha prometido.

La preocupación tras conocerse que los fondos de pensión están bajo mínimos ha obligado al ejecutivo de Rajoy a proponer soluciones “dolorosas pero necesarias” que exigen “solidaridad territorial”. Cataluña es una comunidad “con gran experiencia en temas de peajes, por lo que es idónea para esta medida”, ha argumentado De la Serna. Así pues, todos los catalanes deberán abonar un 10% extra de la deuda adquirida estas navidades.

La temida cuesta de enero es la única vía para acceder al mes de febrero. Por tanto, todos los catalanes deberán pagar si quieren seguir adelante con el año.

A primera hora de esta mañana ya se han podido observar las primeras retenciones en las cuentas bancarias de los ciudadanos catalanes. Muchos han optado por ir directamente al peaje, una decisión que ha provocado largas colas de usuarios enfadados. “Se supone que pagando este peaje se llega más rápido a febrero, pero de momento la cuesta se me está haciendo igual de larga”, comenta indignado Maurici Junyent, jubilado de Reus.

El Gobierno ha comunicado que, de cara al año que viene, invertirá 200 millones de euros en la construcción de una nueva cuesta de enero más amplia que se financiará con un segundo peaje.