La Policía Nacional ha detenido hoy a Don Pepito, de 42 años, por un presunto delito de allanamiento de morada después de que entrara sin consentimiento en la vivienda propiedad de su amigo Don José. Aunque Don Pepito niega los hechos, varios testigos afirman que éste confesó el delito en plena calle a su demandante.

Según la versión del propio Don José, Don Pepito aseguró que, efectivamente, había estado en su casa y que incluso había estado charlando con su abuela. Ahora, Don Pepito lo niega, aunque un equipo de peritos psicólogos se personó en el domicilio y dio fe del estado de ansiedad que presentaba la anciana. “Se encontraba desorientada y aterrorizada”, reza el documento oficial. “Al notar la presencia de los psicólogos, la mujer empezó a gritar frases como ‘¡Tú otra vez!’ y ‘¡No me mates!’”, añade.

De momento, se desconoce el móvil del presunto delito. Don José no echó en falta ningún objeto de valor, por lo que se descarta el robo. Don Pepito fue puesto en libertad con cargos hasta la celebración del juicio por un presunto delito de allanamiento de morada. El artículo 202 del Código Penal castiga las intromisiones ilícitas con penas de entre 6 meses a 2 años de prisión.

Los vecinos de Don Pepito y Don José se muestran divididos ante este hecho. Si bien unos los definen como “dos tipos requetefinos” y “casi divinos”, más de uno los describe como “dos tipos medio chiflaos” o “desbarataos”.