“Sacadme de aquí. Sacadme de aquí. Sacadme de aquí. Sacadme de aquí. Sacadme de aquí”. Este es el mensaje que repite en bucle un joven de Barcelona que se ha quedado encerrado en la red social de vídeos cortos Vine, que acaba de echar el cierre y se encuentra prácticamente desmantelada.

La compañía llevaba semanas advirtiendo del inminente cierre pero la víctima, ajena a todo, siguió subiendo sus breves contribuciones mientras comprobaba extrañado que cada vez menos gente las veía. Esta mañana, se ha dado cuenta de que estaba completamente solo en Vine y ha entrado en pánico.

“¿Dónde estáis todos? ¿Qué ha pasado?”, pregunta el internauta sin que nadie pueda oírle y mucho menos responderle a través de los comentarios. Centrado en Vine y aislado del resto de cosas, el mundo de este joven se ha desmoronado. “Debió huir a Snapchat mientras aún había tiempo, le echaremos de menos”, lamentan algunos de sus antiguos seguidores.

Vine admite que el afectado no podrá sobrevivir mucho más tiempo sin subir vídeos ni ver las aportaciones de los demás. “Su llama se irá apagando, sus bucles se ralentizarán hasta que la imagen de su rostro quede congelada para siempre”, aseguran los responsables de la extinta red social.