Por primera vez en la historia de la ciencia, un equipo de astrónomos estadounidenses ha logrado captar la Onda Cero en la frecuencia 954 de la modulación de amplitud o amplitud modulada (AM). Aunque estas “extrañas señales de radio” se atribuyen en un principio a “un fenómeno asociado con un núcleo de galaxia activo o, más probablemente, a enormes pulsos emitidos por un magnetar”, su origen sigue sin estar del todo claro. Los expertos desconocen también “quiénes son Julia Otero o Joseba de Carglass”.

El astrónomo Radboud Heino Falcke destaca en la revista Nature que “la señal es débil y con muchas interrupciones, mayormente publicitarias, pero indica sin duda alguna que hay alguien ahí fuera”.

Pese a no haber identificado aún la fuente de emisión de la Onda Cero, el hallazgo “marca un antes y un después en el estudio del espacio que nos rodea”. La atención de los expertos se centra ahora en retener un número de teléfono que se dio en el programa “Te doy mi palabra” de Isabel Gemio y que, supuestamente, permitiría contactar directamente “con el origen de las señales, que podrían proceder de una estrella enana”.

Pese a que no pueden determinar cuál sería esta estrella enana de la Onda Cero que emite las señales, los científicos creen que “deben tener enormes cantidades de energía para que las podamos detectar a tanta distancia”, en palabras del especialista de la Universidad de Cornell, Shami Chatterjee. A esto agregó que es “muy probable que se trate de señales artificiales”.

Por el momento, ningún responsable de Atresmedia Radio, propietario de la Onda Cero, ha querido hacer declaraciones.