Unos padres de Murcia han descubierto esta semana que su hijo lleva varios años siendo apadrinado por una familia noruega. Los progenitores comenzaron a sospechar debido a que el poder adquisitivo del menor, de tan sólo siete años, duplicaba el presupuesto familiar.

La noticia no ha sentado nada bien a este matrimonio de Murcia, que ya ha iniciado acciones legales contra la familia noruega al considerar que el apadrinamiento de su hijo atenta contra su honor y el de toda la región. “Los murcianos no necesitamos dinero de nadie”, sentencian. “Es una vergüenza, les sacaremos hasta el último céntimo”, amenazan.

La familia noruega se defiende asegurando que el niño fue elegido por una ONG y no por ellos, “aunque viendo las fotos del menor y de la zona en la que habita no nos arrepentimos en absoluto de haberle estado enviando dinero”, declararon el pasado viernes en un escrito. “Lo seguiremos haciendo”, agregaban.

Los noruegos afirman que la criatura les mandaba dibujos “enternecedores, muy simples y torpes pero que expresaban el sufrimiento del niño”. El padre del menor asegura que los dibujos los hacía él “porque creía que eran deberes del colegio y era mi forma de ayudarlo con los estudios”.