Real Madrid 3-2 Deportivo

De nuevo, Sergio Ramos clave en la victoria albina después de que los coruñanos estuvieran apunto de dar la sorpresa y salir bernabéumente empatados. El tanto de la victoria de Ramos llegaba al límite del tiempo, en el 92, prácticamente igual que lo sucedido la semana pasada en el Camp Nou. De hecho, Sergio Ramos creía que aún seguía jugando contra el Barça y sus compañeros debieron mediar en un altercado entre Ramos y una señora rubia porque el de Camas insistía en que era Messi que “me ha insultado”.

Osasuna 0-3 Barcelona

Messi por partida doble y Luis Suárez por partida simple dieron una victoria tripuntuera al Barça en un partido donde los fueras de juego fueron determinantes aunque no tanto como esas construcciones rectangulares hechas con palos y redes que están en cada extremo del campo y que sirven para determinar si es gol o no.

Real Sociedad 3-2 Valencia

La Real Sociedad jugó con los sentimientos valencianistas de principio a fin del partido. Llegó el Valencia a Anoeta con confianza en sus posibilidades pero el equipo donostiarra se la quitó marcando muy pronto dos goles, como diciendo “aquí no tenéis nada que hacer, nens”. Sin embargo, los misterostias permitieron a los naranjitos marcar un gol y eso dio de nuevo esperanzas al conjunto del Turia. Esperanzas destrozadas otra vez, zasca, como un pollazo en toda la cara de los ostiarrones, que permitía a los valencinianos marcar al final del partido, pero así, con desprecio, en plan de “sí, marcad si queréis, que a nosotros nos la suda”.

Las Palmas 1-1 Leganés

Empate bien merecido gracias a las buenas maneras del Leganés: sus jugadores son jóvenes pero saben que cuando se juega fuera de casa hay que evitar los temas polémicos para no ofender al anfitrión (ni una mención a la mujer del portero canario), las cosas se piden por favor (palabra mágica), así como tienen claro que no se debe chupar el cuchillo de la mantequilla después de haberlo usado. Los palmípedos supieron agradecerlo dejándoles marcar un gol. Nobleza obliga.

Málaga 1-1 Granada

Un Málaga muy superior no supo sobreponerse al gol sorpresa de los alhambrinos: casi al final del partido, el guardameta malaguita recibía un huevo Kinder y procedía a abrirlo totalmente inconsciente de que dentro se escondía un balón de fútbol reglamentario. El gol subía al marcador mientras Boyko se comía el chocolate entre los alaridos de estupor de sus compañeros.

Eibar 0-0 Alavés

Encuentro cargado de tintes históricos: Eibar y Alavés no se enfrentaban desde el año 1078, la última ocasión en que ambos clubes coincidieron en la Liga Santander. En aquella oportunidad el encuentro se saldó con trece jugadores eibaritas decapitados (entre ellos Bengoechea, Elizondo, Urrutia, Recabarren, Uriburu, Antxorena y el mítico capitán Zulueta) y cinco alavenses (fue el último partido del legendario Iriondo) empalados por el equipo contrario. En esta ocasión menos emoción en un choque sin goles.

Celta 0-3 Sevilla
El público de Balaídos llegó al campo para ver fútbol pero se encontraron con un gran hat-trick de Iborra. Indignación en las gradas. “¡No queremos hat-tricks!”, clamaba el respetable gallego mientras se encendían hogueras por todo el campo y los hinchas afilaban sus azadas. Al final un grupo de energúmenos se liaron a palos con un hat-trick hasta matarlo. El Sevilla ya es tercero.

Espanyol 2-1 Sporting

El Espanyol suma otra victoria y ya mira a Europa. El entrenador, Quique Sánchez Flores, incluso ha empezado a recibir clases de inglés ante la perspectiva de viajar la temporada próxima para jugar la Europa League o, incluso, la Champions: “My taylor is rich” ha declarado un Sánchez Flores, muy consciente de lo que está en juego.

Betis 1-0 Athletic

El entrenador bético de nuevo alineó a Avispero, Morlaco y Hormiguero en defensa y puso a Islero (600 kilos) en la delantera. Los astados béticos no dieron la más mínima oportunidad ante unos matadores bilbaínos que estuvieron torpes con el capote y lentos en el descabello. Vuelta al ruedo y escupitajos.

Señor de los Anillos 3-0 Atlético

Un Atlético dubitativo concedió demasiadas oportunidades a los de Sauron, que en tres ocasiones entraron a sangre y fuego en el marco colchonero. Las tropas del señor de Mordor estuvieron muy serias durante todo el encuentro, sabiendo aprovechar las facilidades que daban los de Simeone para encarrilar el partido: Damdor y uno de los Nazgul marcaban en la primera parte mientras que un orco sin nombre daba la puntilla en el tiempo de prolongación. Para más desgracias, Oblak y Tiago cayeron lesionados por las flechas de los Uruk-hai.