Esta semana ha entrado en vigor la nueva normativa impuesta desde el Ministerio de Sanidad que obliga a los fabricantes de preservativos a exhibir fotografías de ancianos solos y rodeados de gatos en las cajas de condones. El motivo no es otro que “prevenir a los consumidores de los riesgos que entrañan la soltería y la decisión de no tener hijos”.

Según explicaba esta mañana en rueda de prensa la ministra Dolors Montserrat, los jóvenes que utilizan preservativos lo hacen “sin plena consciencia de las consecuencias futuras que este hábito puede acarrear”. Añadía también que “el hecho de que España tenga un índice de fecundidad inferior a 2,1 por mujer supone que no se garantiza una pirámide de población estable”. Este último dato justifica, según el Gobierno, “medidas disuasorias contundentes, pues la baja natalidad afecta no sólo al consumidor sino también al resto de la sociedad”.

La decisión tiene que ver además, según admite la ministra, con el previsible aumento de ancianos sin hijos ni nietos que se encarguen de su asistencia y que, además, se verán afectados por la bajada de las pensiones. “Las fotografías de ancianos sin núcleo familiar son la otra cara de la moneda de estos jóvenes dinámicos que hacen ‘running’ y se vuelcan en el trabajo sin pensar en las consecuencias que tiene renunciar a la descendencia. Esos mismos jóvenes serán los ancianos sin pensión del futuro”, sentencia Montserrat.

“A alguien hay que dejar esas hipotecas a más de 50 años que la gente está firmando, sin hijos no habrá quien atienda estas deudas y esto es un problema social de gran alcance”, insisten desde Sanidad.

“Empezaremos con las fotos pero no descartamos pinchar los condones directamente con una aguja”, amenaza la ministra.