La directora de la edición americana de la revista femenina Cosmopolitan, Michele Promaulayko, ha anunciado esta mañana la próxima publicación de una exclusiva mundial sobre el chocho. “Hemos accedido a una serie de filtraciones relacionadas con el chocho que harán tambalear gobiernos”, ha asegurado desde la página web de la revista.

Lo que ya se empieza a conocer en todo el mundo como el caso “Chichileaks” amenaza con convertirse en uno de los principales escándalos del periodismo femenino de las últimas décadas. Se trata de una investigación dirigida desde la dirección de Cosmopolitan en Estados Unidos y que ha llevado más de dos de años de trabajo en los que se han ido recogiendo datos y estableciendo contactos en una veintena de países entre los que se encuentran Estados Unidos, Francia, Rusia pero también España. De momento, la publicación no ha querido adelantar filtraciones pero asegura que hay gente muy importante implicada, sobre todo mujeres.

Promaulayko ha declarado que “se va a armar un buen chocho con todo esto, se ha estado ocultando a la opinión pública información crucial sobre el chocho”. También ha adelantado que “todas las investigaciones periodísticas sobre el hallazgo del punto G y la eyaculación femenina estaban sesgadas, era todo una cortina de humo”.

La directora de Cosmpolitan USA es quien ha coordinado el trabajo de las diferentes redacciones que posee la editorial Hearst en casi un centenar países. Una investigación que ha implicado a más de cien periodistas, incluidos expertos en el chocho pero también en otras áreas relacionadas con lo femenino. “Hemos trabajado de forma independiente, sin mezclar chochos para que la investigación no se viese intoxicada”, ha aclarado Promaulayko.

La directora de la edición española de Cosmopolitan, Ana Ureña, confirma las cautelas que han seguido los periodistas: “Teníamos prohibido escribir ‘chocho’ en los correos electrónicos, no sólo en el asunto del mail sino en el cuerpo del texto. En su lugar escribíamos ‘mollete’”.

Esta misma semana se empezarán a difundir los primeros cables del caso “Chichileaks”. Desde Cosmopolitan sentencian que “a partir de ahora nadie podrá mirar el chocho de la misma forma: esto marca un antes y un después en la historia del periodismo”.