Todos los hogares y lugares públicos que expongan una figura del Niño Jesús deberán difuminarle el rostro si no quieren pagar una multa. La Ley de Protección Jurídica del Menor establece que “la difusión de información o la utilización de imágenes o nombre de los menores en los medios de comunicación que puedan implicar una intromisión ilegítima en su intimidad, honra o reputación, o que sea contraria a sus intereses, determinará la intervención del ministerio fiscal”. De este modo, pues, cualquier representación del Mesías en su entapa infantil deberá ser distorsionada.

El Ministerio de Sanidad, Servicio Sociales e Igualdad cree que ningún menor de edad debería ser expuesto públicamente semidesnudo y rodeado de animales. “Claramente, se trata de un bebé en una situación de riesgo social”, comenta Estela Salinas, abogada de menores. “Su nacimiento en un establo puede haber puesto en riesgo su salud, es un caso clarísimo para los servicios sociales”, reitera.

Diversas figuras religiosas han mostrado su oposición a esta norma, alegando que no se puede pixelar la cara del hijo de Dios, ya que Él quiso que fuera adorado. Sin embargo, el apartado tercero de la Ley dice que se considera intromisión ilegítima “cualquier utilización de su imagen o su nombre en los medios de comunicación que pueda implicar menoscabo de su honra o reputación, o que sea contraria a sus intereses incluso si consta el consentimiento del menor o de sus representantes legales”. Se trata, por lo tanto, de la primera vez que la justicia española, o cualquier otro poder del estado, actúa con total independencia de la Iglesia.

Del mismo modo, y siempre velando por los intereses de los menores, el ministerio estudia prohibir el uso de “caganers” en horario infantil. En cambio, como viene siendo de costumbre con el Partido Popular en el Gobierno, nadie se ha pronunciado sobre el hecho de que en el Belén la presencia de la mujer se limite a estar lavando la ropa en el río.