Un equipo de veinte personas del departamento de Arqueología Prehistórica de la Universitat Autònoma de Barcelona ha hallado esta semana una tumba con huesos humanos en el cementerio de Les Corts de la ciudad condal. El descubrimiento y posterior análisis de los restos permiten afirmar a los expertos que en 1996 los humanos ya eran bípedos y hacían uso de aparatos tecnológicos rudimentarios.

“Para nuestra sorpresa, la estructura ósea se ajusta completamente a la de los seres humanos actuales”, certifica Jordi Gibrell, jefe de la investigación. Según el científico, “nuestros ancestros de la época Aznar tenían una anatomía adaptada a la vida en las grandes ciudades y habían desarrollado una forma eficiente de bipedismo”. No se descarta que usaran también el lenguaje, aunque rudimentario y sin presencia de complejos emoticonos, “Me gusta” o “selfies”.

Según los arqueólogos, la ausencia de “smartphones” con sistemas de mensajería instantánea globalizados no impedía que en 1996 los humanos intercambiaran emociones e información básica para la supervivencia. “Además, la forma de este cráneo en concreto confirma que en aquella época histórica ya había feos”, agrega Gibrell.

La presencia en la tumba de un cromo de Albert Celades hace creer también a los arqueólogos que por aquel entonces ya había Barça.