Si vas a celebrar la Nochevieja en tu casa, te damos unos sencillos consejos para que la entrada al 2017 sea una experiencia inolvidable.

1. Instala diez tazas de váter en distintos puntos de la casa: La Nochevieja es una velada de excesos tanto alimenticios como etílicos que pueden tener ciertas consecuencias desagradables. Sin embargo, hacer vomitar a los invitados por la ventana es tan 1998… Instalando diez retretes en distintas partes de la casa, tus amigos te verán como el perfecto anfitrión que cuida hasta el más mínimo detalle.

2. Disfrázate de chica Freixenet: Que seas un gordo con bigote de 57 años no debe echarte para atrás, lo importante es que los invitados sientan que vives a tope el espíritu de la Nochevieja. Si no lo ves claro, prueba a disfrazarte de Anne Igartiburu, José Mota o de uva, otros grandes iconos de esta fecha tan señalada.

3. Retrasa el reloj tres horas y apaga la tele: Los invitados no querrán empezar con las copas hasta la entrada del año nuevo. Con este sencillo método, puedes hacerles creer que aún no son las 12 y te ahorrarás tres horas de gorroneo por parte de tus amigos y familiares.

4. Levanta muros en tu casa y redúcela a 10 metros cuadrados: La falta de espacio será la excusa perfecta para dejar pasar sólo a los cinco amigos de confianza y no permitir que entren las otras 27 personas a las que invitaste por puro compromiso, incluida tu pareja.

5. Esconde un enano debajo de la cama sobre la que los invitados dejan los abrigos: Que vacíe todas las carteras y se haga con los objetos de valor que encuentre. De algún modo tienes que recuperar el dineral que te has dejado en sidra, gintónics y matasuegras.

6. Celebra el amigo invisible y apunta tu nombre en todas las papeletas: Sí, es sólo otra manera de aprovecharte de tu círculo de amigos pero, seamos sinceros, es para lo único que les quieres.

7. Haz la fiesta en el portal: Así, al acabar evitarás tener que limpiar tu casa de manchurrones de vino, serpentinas y seres humanos en coma etílico. El DJ puede pinchar en la garita del portero y los cubos de basura del edificio, cubiertos con un mantel, pueden servir de mesas para ofrecer los canapés y el champán.

8. Quema la casa con los invitados dentro y huye: Dicen que la mejor manera de empezar el nuevo año es quemando lo peor que nos haya dejado el anterior, que en tu caso puede traducirse en compañeros de trabajo a los que no soportas, amigos gorrones y familiares insoportables. Deshazte de tu círculo social con la ayuda de diez litros de gasolina y una cerilla. Año nuevo, vida nueva.

9. Contrata seguridad privada: Si eres de los que no les gusta empezar el año con diecisiete cargos por asesinato en primer grado y no has sido capaz de cumplir el anterior punto, al menos contrata un buen equipo de seguridad. No para que controle que en la fiesta no se produzcan altercados, sino para que eche a los invitados a porrazos cuando te entre el sueño.

10. Al terminar, cierra la puerta, hazte hikikomori y no vuelvas a salir jamás: Es la única manera de comenzar el año sin tener que enfrentarte de nuevo a ese mundo frío, hostil y terrorífico que está ahí fuera.