Tras inspeccionarlo durante dos días, un comité formado por todos los expertos del Museo del Prado ha logrado autentificar un trabajo de Velázquez inédito tatuado en la rabadilla de una chica de 23 años llamada Tania García, de Cornellà, que hasta ahora desconocía estar en posesión de una obra del autor de Las Meninas porque pensaba que su tatuaje era un “tribal” común. García ha declarado que no recuerda cuándo pudo haberse tatuado el Velazquez pero ha asegurado que fue “hace mazo de tiempo, en el pueblo”.

La obra de la rabadilla (de 13 por 7 centímetros) fue presentada ayer en el Prado con los honores que se reservan para los acontecimientos excepcionales. Tania, la propietaria, ha negado sin embargo que su tatuaje vaya a permanecer en el museo. “Yo en los museos me rallo y he venido sólo porque me hacía gracia”, ha dicho.

“Es un trabajo preparatorio de Velázquez realizado en Madrid en 1627 para La expulsión de los moriscos y en el mismo se puede apreciar el retrato de un personaje anónimo que asoma entre el pantalón”, ha explicado un experto del Museo del Prado durante la presentación que ha tenido lugar esta mañana. El experto que descubrió el tatuaje y sospechó que podría tratarse de un Velázquez no ha querido explicar cómo lo descubrió.

Según ha declarado la propietaria, la obra se exhibirá en el McDonald’s del centro comercial de Gran Via 2 pero no permitirá las fotos con flash “ni que ningún desgraciado se quede mirándola para ver algo que no sea el cuadro en sí con motivos que no sean culturales sino de tipo mirón guarro”, según ha precisado. No descarta preparar una audioguía con música máquina desde su propio móvil.