Empezando primero por las escenas eliminadas al creer que nadie se daría cuenta, Germán Carneiro, natural de Ponferrada, acabó comiéndose ayer el menú entero de un DVD ante la mirada incrédula de sus familiares.

“Le pedí que pusiera la película y lo dejé manipulando el mando para ir al baño. Al regresar al salón, habían desaparecido los subtítulos en alemán y la ficha técnica. Se los había comido”, confirma su esposa.

“La película se llamaba ‘Chocolat’, no pude controlarme”, ha reconocido Germán, que dejó el DVD totalmente inservible. “Es que encima venían extras que entraban en el menú”, añade.

Luego, aún con hambre, se animó con la película “Ratatouille”, engullendo la versión doblada al italiano empezando por la trama principal y dos secundarias. “Llegó a comerse imágenes que aún estaban congeladas, como hace con las croquetas”, certifica su mujer.

Carneiro dice que prefiere el cine en formato físico que las opciones en “streaming”. “Esto de que te vayan sacando los platos en tiempo real me pone nervioso, odio los bufés giratorios”, explica. En cambio, está deseoso de adquirir un reproductor de Blu-Ray “porque puedes apreciar cada matiz, todo tiene mucho más sabor y más contraste”.

Recordando un pasado triste “en el que sólo había el menú del Teletexto, con esas letras escuálidas que no sabían a nada”, Germán aplaude la llegada de los televisores inteligentes. Sin ir más lejos, la semana pasada se comió las aplicaciones de Just Eat y La Nevera Roja. “Todavía estoy esperando a ver si las puedo descargar”, asegura.

Tras su ágape de ayer, Germán Carneiro ha entrado en TripAdvisor y ha valorado con cinco estrellas la película “Chocolat” al considerarla “una auténtica delicatessen y todo un regalo para los sentidos”.