Tras confirmar Televisión Española esta semana que Ramón García, que ha presentado 15 veces las Campanadas, no llevará este año su capa en la madrileña Puerta del Sol, varios expertos del CSIC han advertido de las consecuencias que esta decisión puede acarrear a más de treinta millones de ciudadanos.

“El cerebro de millones de españoles asocia el cambio de año a la presencia de Ramón García”, explica el psicólogo Lorenzo Marti, experto en conductismo. “Su capa y su voz envían un mensaje al cerebro del espectador, que interpreta que el año ha cambiado. Por lo tanto, si Ramón García no presenta las Campanadas este año, muchos españoles no registrarán el paso del tiempo y seguirán esperando que el presentador les indique que pueden seguir avanzando”, argumenta.

No se trata de una mera hipótesis sin contrastar. El CISC ha registrado casos de españoles que, al ser preguntados, insisten en que “la Pedroche está buenísima” pero creen que siguen en 2015. Ello se debe, según los especialistas, al hecho de que el año pasado vieron las Campanadas en La Sexta, presentadas por la popular presentadora, que lució un vestido con transparencias.

“Hay otros elementos que pueden indicar al cerebro humano que ha pasado el tiempo. Los cambios de presidente, por ejemplo. España se ha quedado anclada en Mariano Rajoy y, por tanto, la sensación de paso del tiempo, que va ligada al cambio, no se produce”, alerta Marti.

El presentador de “Qué apostamos” y “El Grand Prix” tampoco es ajeno a la problemática. “Si Ramón García no presenta las Campanadas, también se quedará en 2016. Si lo llaman en la siguiente ocasión para presentar las Campanadas de 2018, él dará la bienvenida a 2017 y todos los españoles darán un salto hacia atrás en el tiempo”, asegura el psicólogo.