Sólo unas horas después de anunciarse la muerte de Rita Barberá, el arquitecto valenciano Santiago Calatrava ha informado de que ha diseñado una lápida de proporciones gigantescas, blanca y con pinchos para la que fuera alcaldesa de Valencia. “Son unas pirámides a la valenciana, con pinchos y que se caen, un gran monumento”, ha explicado el arquitecto por teléfono.

La lápida está situada sobre un pequeño edificio horizontal y se compone de una enorme pared adornada con tubos de aluminio pintados en blanco, de 100 metros de altura por 250 de longitud, a cinco metros del suelo y con movimiento oscilante. “Dispone de diversos pasillos interiores, con trampas y cámaras para enterrar pruebas de la trama Gürtel”, ha explicado Calatrava sin detallar los planos ni los costes.

“En algún momento se derrumbará, por lo que se convertirá en un homenaje aún más sentido”, ha insistido. El arquitecto espera que el monumento funerario se financie ilegalmente “porque es lo que ella habría querido”.

“Rita Barberá murió haciendo lo que más le gustaba, evadir la justicia, porque siempre fue una persona coherente con sus principios y con los de este partido”, ha declarado Mariano Rajoy.

Aunque se lleve adelante la construcción de la lápida de 100 metros de altura, la política valenciana no será enterrada para evitar malversación de fondos, “que es algo a lo que ella se opondría”, sino que mantendrá su puesto en el Senado indefinidamente.