Argumentando que “para poder jugar hay que aprenderse antes las reglas”, el Ministerio de Sanidad ha comunicado hoy que los niños que quieran jugar a los médicos tendrán que jugar antes a sacarse la carrera. El objetivo de esta medida es “evitar casos flagrantes de negligencias médicas, como fingir que se abre un estómago sin antes haber fingido que el paciente es anestesiado”.

El ministro de Sanidad, Alfonso Alonso, ha explicado que los niños que hayan jugado durante cinco años a estudiar medicina recibirán un diploma dibujado por niños que juegan a ser profesores. Con este diploma, deberán jugar a los médicos que se preparan para ser Médicos Internos Residentes (MIR). “Luego, podrán jugar a médicos recién licenciados que hacen guardias a todas horas cobrando cuatro duros, que en su caso serán caramelos”, ha precisado.

Alonso ha reconocido la dureza de este proceso, y especialmente “la dificultad de que el crío se vaya a la cama a las nueve de la noche si tiene guardia en el hospital y encima por la mañana tiene que ir al colegio”. En estos casos, el ministerio recomienda “fingir las guardias nocturnas o mandar a un peluche sustituto al que se hayan dado las directrices precisas para atender cualquier urgencia”.

Sanidad no descarta que los niños que acrediten más de diez años de experiencia jugando a los médicos puedan convalidar los primeros cursos de la licenciatura en Medicina. “Es un tema que hay que negociar con Educación y para el que es fundamental que los niños que juegan a médicos y los que juegan a profesores se pongan de acuerdo”, ha apuntado el ministro.