Con el instinto de darse a conocer al mundo, cientos de bebés nacidos en el último año han salido del útero materno alargando el brazo y poniendo morritos en lo que se considera un acto reflejo de hacerse una foto ‘selfie’. Así pues, la ‘autofoto’ no sería ya una costumbre cultural aprendida por la influencia del entorno sino que, en sólo unos años, se habría añadido a los comportamientos de origen genético del ser humano, según explica un artículo publicado esta semana en la revista Science.

“Alargan el brazo, ponen morritos como diciendo ‘aquí, naciendo, LOL XD’ y mueven sus dedos intentando hacer clic”, explica una comadrona del Hospital Gregorio Marañón que ha visto ya a doce bebés reproduciendo esta conducta instintiva.

El contacto ‘piel con pantalla retina’ nada más nacer tiene enormes beneficios tanto para el bebé como para el dispositivo móvil

Las comadronas alertan también de las complicaciones que tienen algunos partos cuando, en los últimos días del embarazo, el bebé se da la vuelta para enfocar los pies hacia el exterior en un vano gesto de fotografiárselos y publicarlos en Instagram.

Diversos ginecólogos aseguran también que muchos fetos aprovechan las ecografías para quedarse quietos y hacer un ‘mannequin challenge’.