Tras dar por finalizada la fase de expansión, los robots de cocina Thermomix han dado inicio a su siguiente fase para acoplarse unas a otras y formar una Destrumix de 700 metros de altura que está arrasando la Costa Este de Estados Unidos, lugar elegido para iniciar la destrucción de la Humanidad “a velocidad cuchara”.

“Los robots de cocina de todo el mundo han abandonado los guisos a media cocción y se han reunido en el cielo para formar un robot de cocina de grandes dimensiones y miles de accesorios con capacidad para picar, remover y calentar todo el planeta”, informaba esta mañana un miembro de la Casa Blanca.

El robot Destrumix ha arrojado masa de pizza a varias ciudades y ha escaldado a miles de personas con salsa de tomate. La Casa Blanca desconoce si el plan de los robots estaba establecido de antemano o si el ataque responde a los años que han vivido subyugados bajo el poder de las amas de casa.

“Han trabajado como esclavos tanto en domicilios privados como en establecimientos profesionales y ahora buscan venganza”, lamentaba el portavoz del Pentágono. Ha acusado al sector de la hostelería de obligar a los robots a trabajar sin contrato y en “régimen de autómatas”.

“Hemos consultado en Forothermomix para saber exactamente cuáles son sus planes y recetas para la humanidad”, proseguía el alarmado portavoz.

“La Costa Este ya es todo masa de croquetas; afortunadamente la Thermomix no puede freír ni hornear, eso lo tendríamos que hacer nosotros con lo que quede de nuestra civilización”, añadía.

Por su parte, y mientras el ataque del coloso Destrumix prosigue a su ritmo, miles de amas de casa de todo el mundo siguen defendiendo al robot de cocina. “Es cara pero vale la pena, lo pones todo ahí dentro y tú te olvidas”, han declarado miles de defensores del aparato después de que el megarobot haya arrasado Nueva York.

Justo tras ser atravesada por uno de los utensilios, una de las usuarias seguía defendiendo al atacante. “Cuatro cosas que le metas y ya te lo calienta y te olvidas”, decía entre estertores.

A última hora, los cigarrillos electrónicos han tomado conciencia de sí mismos y han decidido matar a todos los fumadores del mundo de cáncer electrónico de pulmón.