Con la intención de vencer el aburrimiento, Dios Nuestro Señor ha decidido enviar un huracán de categoría 5 a la Tierra sólo para ver qué nombre se inventan los meteorólogos para referirse a él. Según han informado fuentes cercanas al Altísimo, Dios confía en que, si genera suficientes huracanes en el planeta, los meteorólogos se verán obligados a recurrir a nombre rebuscados y divertidos como “Huracán Turbo” o “Huracán Papufro”.

“Estaba sentado sin nada que hacer y he pensado en enviar un huracán a ver si le llaman Carlos o Katrina o Niño”, ha declarado el creador de todas las cosas. “Los hombres se inventan unas cosas que te partes de risa. Si el nombre me gusta, lo subo de categoría 5 a categoría 6, para que sea más famoso”, ha admitido.

“Ojalá le pongan ‘Huracán Mistetas'”, ha declarado Dios entre risas. Imagina que, con dos millones de huracanes más, los hombres acabarían bautizando con ese nombre a algún huracán especialmente mortífero.

Por ahora, los meteorólogos han bautizado este último tifón como “Sin título número 1” hasta que les llegue la inspiración, aunque no descartan llamarlo “Huracán Nancy”, como han llamado a los quince anteriores. El protocolo marca que, hasta que no dispongan de un nombre atractivo, los meteorólogos no pueden alertar a la población de la llegada del huracán en cuestión.

Al cierre de la edición, las fuentes han informado que Dios sigue aburrido y está planeando generar un terremoto para ver qué nota le ponen.