La nueva ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, acompañada por el jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD) y el comandante del Mando de Operaciones (CMOPS), ha tomado hoy su primera decisión al frente del ministerio ordenando un ataque “en diferido y en forma de simulación, simulación de lo que hubiera sido en diferido en partes de lo que antes era una maniobra”.

Cospedal se ha dirigido a las tropas en la base de Retamares, en el municipio madrileño de Pozuelo de Alarcón, para explicar los detalles de la operación contra “ese señor”.

“Se hará una operación en diferido de una maniobra en forma de ofensiva contra esa persona, organizando el ataque simulado también dándole la forma, en su parte, de operación retribuida”, ha detallado a los soldados.

Ante el silencio sepulcral de las tropas, que han evidenciado problemas para entender las instrucciones de la ministra, Cospedal ha añadido que “hoy hay personas que pueden discutir si es más o menos oportuno, si militarmente está mejor o peor llevado… o mejor o peor hecho. Pero así ha sido como se ha pactado. Hay que hacerlo como hay que hacerlo”.

Tras dos horas pasando revista, la titular de Defensa ha abandonado la base militar y los soldados han vuelto a sus quehaceres habituales.