Un fuerte olor a quemado alertó ayer por la noche a los vecinos de Juanjo S., de Valladolid, que con las prisas puso a calentar una pizza en el microondas sin quitarle el repartidor. El empleado de Telepizza sufrió quemaduras de segundo grado en la cabeza y las extremidades y se quedó pegado a la mozzarella.

“Al darme cuenta de lo que había pasado lo cogí en brazos y lo metí debajo del grifo para bajar la temperatura y que las quemaduras no se expandieran. Aún así, se ha quedado carbonizado y cuando lo enchufo no hace nada. Creo que me lo he cargado”, lamenta el consumidor, que considera que Telepizza “debería poner un aviso en el cartón o algo porque me he quedado sin microondas”.

“Me estaba muriendo de hambre y no me fijé. Ahora el microondas está inservible y de la pizza sólo pude rescatar un par de porciones. El resto está quemado y con trozos de repartidor adheridos por todas partes”, protesta Juanjo.

El cliente admite, eso sí, que esta mañana al levantarse “estaba tan hambriento que me he acabado comiendo los trozos del día anterior, pizzero incluido”.