La tienda australiana de bumeranes “Boomerangs Online” ha cesado sus actividades esta mañana porque absolutamente todos los pedidos que mandaban sus encargados acababan volviendo al establecimiento. “Funcionan todos estupendamente porque son los mejores del mercado. Una ruina para nosotros”, aclara el dueño.

Los pocos clientes que recibían sus bumeranes sin que regresaran por donde habían venido también se encargaban de devolverlos: “Lo devuelvo porque no ha vuelto solo a la tienda y eso quiere decir que no va”, confirma uno de ellos.

Además, muchos de los ejemplares que retornaban a los vendedores llegaban acompañados. “Este de aquí regresó con la cabeza de un repartidor de MRW clavada en una de las puntas”, explica el propietario de la tienda.

Ahora, todas las esperanzas del empresario están puestas en la nueva tienda “Koalas Online”. Un negocio que, según confiesa, está costando mucho de arrancar “porque no hay manera de que el género se despegue del árbol”.

Se espera que otras tiendas de bumeranes australianas afectadas por el efecto bumerán empiecen a cerrar a partir de ahora por culpa del efecto dominó.