Jardín botánico

«La mejor cena vegana en la ciudad»

★★★

En Barcelona hay mucha oferta para degustar una buena cena vegana, pero ninguna tan económica y exótica como el Jardín Botánico. Por solo 3,5 euros puedes ponerte fino de todo tipo de hierbas y flores. Las amapolas son deliciosas, pero si tengo que quedarme con un plato, elijo sin duda los gladiolos. La única pega es que el personal me miró mal por chupar el tronco de un eucaliptus.

CHELO BLANCO


Santa María de la Panocha

«La única virgen pelirroja del mundo»

★★★★★★

Esta pequeña iglesia situada en el barrio de Horta esconde una reliquia que poca gente conoce: una imagen de Santa María de la Panocha, la patrona de los pelirrojos. Junto a la Virgen de Montserrat (la Moreneta) y la de Sarrià (la Celíaca), conforma el triunvirato de vírgenes protectoras de minorías. Cada martes y cada jueves, La Panocha se aparece a los fieles para charlar un rato con ellos, y los viernes hace monólogos. ¡No deje de ir!

JOSÉ MARÍA RIVERA

 


El Esputo de Lucifer

«El Starbucks de los heavies»

Ya era hora de que Colau hiciera caso a las peticiones de una cafetería de calidad para los amantes del metal. Hacía falta un local en el que un adorador de Satán normal pueda degustar un frappuccino sin miedo a que suene Enya por el hilo musical. Su propietario, El Costras, hace unos cupcakes deliciosos con sangre fresca de palomas de Plaça Catalunya. Le daré la quinta estrella cuando tengan la discografía de los Smëgma Poison.

SERGIO EL CHUSTAS

 


Las golondrinas

«Barcelona desde el mar»

★★★★★

Una excursión original para ir con los más pequeños. Estas embarcaciones tan emblemáticas han sabido modernizarse, colocando un cristal en el suelo para ver el fondo marino. Tuvimos mucha suerte y vimos gran parte de la amplia fauna marina de Barcelona: un pez compresa, un precioso ejemplar de bolsa del Lidl de mar, y hasta un gigantesco pez zurullo, que tenía el tamaño de una hez humana. Entretenido.

JOANA BELTRÁN

 


Hotel Kruëgger

«La noche del espanto mucho»

★★★

(Traducción automática) Yo viene a la Barcelona por seis veces, así que este tiempo la voluntad de dormir en un barrio diferente fue tenida por mí. Elegí el no conocido vecindario de «Parc d’atraccions», en el Tibidabo’s montaña. Barrio extraño. El desplazamiento civil era llevado a cabo por caballos y carruajes, que volteaban en círculos. El hospedaje era Hotel Kruëgger, donde el recibimiento fue de un señor con cara podrida. En nuestro camino de dormitorio, personaje awesome con cara quemada y cuchillos de dedos soltó la amenaza. Muchacha joven daba la sacudida encima de una cama, y echaba fuera el vómito verde. Cuarto de reposo sucio, antiguo y con más telarañas que el gatito de mi abuela.

MEREDITH PARKER
 

 

El Mundo Today publica cada viernes en la revista OnBarcelona de El Periódico una selección de las reseñas que la capital catalana recibe en internet.