La misión FR3769 para mandar la sonda Ryanair a Girona, bajo el amparo de la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA), ha culminado con éxito esta mañana. La nave despegó a las 9:45 desde la localidad londinense de Luton y, tras recorrer los 1480 kilómetros que separan la capital inglesa del aeropuerto Girona-Costa Brava, ha posado su tren de aterrizaje sobre la superficie gerundense a las 12:50, hora local.

Según la información publicada por la EASA, el módulo Ryanair ha efectuado correctamente todas las maniobras necesarias para lograr una reducción de la velocidad bajando la potencia de los motores y accionando las superficies de control de hipersustentación y las de profundidad para mantener un descenso controlado. En la útltima fase del aterrizaje, una vez ha tomado contacto con la superficie, la nave ha ejercido la fuerza de frenado utilizando los frenos de los trenes de aterrizaje, la reversa de los motores y las superficies “flaps”, “spoilers” y alerones. Luego, ha recorrido el terreno durante unos minutos hasta encontrar su pasarela de acceso o “finger”.

Ahora, la sonda recogerá todas las muestras que pueda y con ellas regresará al lugar de origen si las condiciones climatológicas lo permiten. “No debería haber problema, hasta ahora nuestras previsiones metereológicas se han cumplido y no se han registrado contratiempos”, confirman fuentes de la agencia europea.

La misión de la sonda Ryanair es una de las más económicas de la historia. Según cálculos de sus responsables, el coste medio por pasaje ha sido de 40 euros, impuestos aparte.