Asegurando que abandona para siempre el negocio de los móviles, la multinacional Samsung ha anunciado esta mañana que a partir de ahora tan sólo fabricará bolas de puro fuego, tal y como ya presagiaba el Samsung Galaxy Note 7, un “híbrido a medio camino entre las llamas y el gadget sólido tradicional” que se incendiaba espontáneamente tras sobrecalentarse.

“Vamos a apostar por las lenguas de fuego que saltarán hacia el usuario nada más abrir la caja y que él deberá intentar coger con su manos desnudas porque el móvil es completamente incorpóreo”, explicaba hace poco el CEO de Samsung, sorprendido por las reseñas negativas y malas opiniones que están cosechando sus últimos modelos. La marca surcoreana ha desmentido que se vayan a retirar los ejemplares ya vendidos y ha adelantado el lanzamiento del nuevo Galaxy Fire, un modelo fabricado únicamente con llamas.

La marca, sin embargo, ha quedado muy sorprendida por el rechazo y las críticas negativas que sus móviles están recibiendo tanto de parte de usuarios como de críticos de tecnología.

El nuevo Samsung Galaxy Fire, en concreto, ha obtenido reseñas muy negativas de varios “youtubers” en llamas. “No puedo ver el teclado porque se me han quemado los ojos”, decía ayer un analista de Wired en una incendiaria reseña. “La llamada la he visto nada más abrir la caja, pero no he sabido qué más hacer con él”, especificaba.

“Es táctil porque se percibe calor, pero es difícil de sujetar porque es una bola incandescente de energía caliente”, explicaba otro “youtuber” mientras se quemaba al hacer un “unboxing”.

Desde Samsung se congratulan de que sus nuevos dispositivos puedan proporcionar más cobertura que los móviles de cualquier otra compañía “como prueba el hecho de que nuestros usuarios acaban con quemaduras en el 95% del cuerpo”.