Antes de empezar la búsqueda de un nuevo piso que alquilar, lo primero es recuperar la fianza del viejo. Lograrlo puede ser extremadamente complicado y es primordial estar preparado. Lo más importante es que el piso se encuentre en perfecto estado y en la misma ubicación que cuando entraste a vivir en él, pero éstos no son los únicos detalles a tener en cuenta a la hora de recuperar la ansiada fianza.

1. Empieza a pagar el alquiler y los suministros. Por muchos años que lleves viviendo en tu piso, nunca es tarde para empezar a pagar el alquiler y los suministros energéticos. Ablanda el corazón de tu casero ingresándole los primeros meses. Eso sin duda te dará una ventaja importante de cara a la negociación.

2. Sigue viviendo en casa de tus padres para no estropear nada del piso. Vivir, comer o respirar son actividades que lentamente pueden ir ocasionando destrozos irreparables en un piso y dejarte sin fianza. No seas tonto y quédate en casa de tus padres. Cuando el casero vea su piso exactamente igual que como lo dejó, no tendrá otro remedio que devolverte la fianza.

3. No le devuelvas tú la fianza a la familia a la que le realquilaste el piso. Si percibes que tu casero no está por la labor de reingresarte la fianza, no te preocupes, simplemente quédate tú con la que te pagó la familia boliviana a la que realquilas la vivienda.

4. Cubre con masilla el socavón que provocó la explosión de la bombona de butano. La complicidad con los vecinos es importante, y aunque esa grieta te ha unido mucho a la familia que vive abajo, es el momento de volver a separar los pisos empleando masilla. Coloca una alfombra encima y tu casero no se dará ni cuenta.

5. Utiliza los escombros para levantar la pared de la fachada otra vez. Deshacerse de todos los escombros que provoca una explosión tan violenta como la que sufrió el piso es una tarea complicada. Especialmente desde que estropeaste el ascensor. Es el momento de ponerse manos a la obra, reutiliza materiales y haz un muro con los escombros para que sirvan de pared.

6. Sustituye por un inodoro el agujero del suelo del baño en el que cagas. Aunque tú ya te hayas acostumbrado a cagar directamente en un agujero, es probable que los nuevos inquilinos de la vivienda reclamen un inodoro. Adelántate a tu casero e instala uno antes de devolverle las llaves.

7. Pinta de blanco los restos del incendio del año pasado. Volver al lugar de una tragedia puede tener beneficios psicológicos y ayudar a cerrar heridas. Aprovecha la terapia de choque en el piso calcinado para llevar un bote de pintura y darle una imagen nueva y fresca que encandile a tu casero.

8. Libera todos los animales salvajes que tenías en cautividad. Ganarse un sobresueldo mensual es totalmente lícito, pero si has optado por convertir la sala de estar en un zoo lleno de animales exóticos, es el momento de dejarlos marchar.

9. Cierra tu laboratorio de metanfetamina. Emprender y crear puestos de trabajo no es incompatible con dedicarse a la confección y distribución de estupefacientes. Desgraciadamente, tu casero no le va a sacar el mismo partido. Es el momento de cortar la producción, cerrar el laboratorio y recuperar la fianza.

10. Coloca unas gafas de realidad virtual a tu casero para que vea el piso como deberías haberlo dejado. No nos engañemos, es imposible que tu casero te devuelva la fianza tal y como le has dejado el piso. Colócale unas gafas de realidad virtual cuando le entregues las llaves y déjalo maravillado con lo bien que has cuidado virtualmente su casa.