Consciente de que el PSOE no se ha recuperado de su marcha en 2007 y de que el caos es ya insostenible, Rosa Díez se ha ofrecido este mediodía a volver a la formación socialista “si esto va a arreglar las cosas”.

Díez, que dejó su escaño en enero de este año y un mes después se dio de baja de UPyD, considera que el PSOE no puede permitirse esperar a la convocatoria de un congreso extraordinario porque “su necesidad de un liderazgo claro, firme y sin fisuras es acuciante”. Aunque admite que tiene “muchos asuntos que atender”, está dispuesta a “sacrificar parte de mi tiempo” por el bien del partido al que perteneció y cuyos ideales de base sigue compartiendo.

“Me da pena ver por lo que están pasando. No soy una persona rencorosa o vengativa y no disfruto con el espectáculo que están dando”, confiesa Rosa Díez. “Ellos nunca me pedirán que vuelva y lo entiendo porque todos tenemos nuestro orgullo. Me fui y no pudieron o no supieron recuperarse. Ahora que la lección está aprendida, podemos continuar el proyecto tal y como lo dejamos entonces”, ha propuesto Díez.

Esta tarde, Rosa Díez acudirá a la sede del PSOE en la calle Ferraz de Madrid para “ponernos a trabajar todos juntos inmediatamente”. La política advierte a los españoles de que “es pronto para cantar victoria, el liderazgo no es el único problema que tiene este partido y no prometo arreglar la izquierda socialdemócrata en dos días”.