Tras pasar unas jornadas duras con sus seguidores más cercanos encerrado en la sede del PSOE en Ferraz, Pedro Sánchez ha decidido sentarse un rato con ellos para cenar por última vez. “Pocas son las viandas que os puedo ofrecer, apenas pan y vino, pero es todo cuanto tengo y lo recibiréis con agrado”, ha explicado Sánchez esta noche, según fuentes cercanas al líder socialista.

Cuando se ha sentado a la mesa con ellos, sabiendo que su fin se acerca, el dirigente socialista ha admitido que tenía muchísimos deseos de cenar con ellos “antes de padecer mi triste final”. El político sospecha que podría ser la última vez que se reúna con los dieciocho dirigentes del PSOE que se han mantenido fieles a su liderazgo, un día después de que 17 miembros de la dirección del partido hayan presentado su dimisión.

“Tomad esto y repartidlo según los preceptos del socialismo, pues todos sois iguales ante mis ojos”, ha dicho Sánchez al abrir una botella de vino que tenía guardada para una “ocasión especial”. Luego también ha tomado un pedazo de pan, ha dado las gracias a todos y lo ha partido en 18 pedazos, guardando uno para sí mismo.

“Recordaréis este momento por siempre como un pacto de sangre entre la izquierda”, ha dicho Sánchez según las fuentes.

Al acabar de cenar, Pedro Sánchez ha confesado saber que alguno de los dirigentes socialistas que en ese momento estaban compartiendo con él pan y vino le traicionará “poniendo fin a mi reinado”. Sánchez ha pedido al traidor que lo que vaya a hacer lo haga pronto y ha asegurado estar en paz con su destino.

“Yo soy Pedro y sobre mí honraréis a Iglesias”, ha dicho, según se ha interpretado, en referencia al padre fundador.