Mantenerse en el puesto es el principal foco de atención de los trabajadores durante su jornada laboral, según ha revelado un estudio publicado esta semana por el Instituto Nacional de Estadística y en el que se especifica que los trabajadores españoles centran la mayor parte de sus esfuerzos en evitar el despido en detrimento del tiempo que dedican al trabajo.

Una práctica habitual entre los trabajadores españoles consiste en evitar ser despedido de ocho a cinco de la tarde y de cinco a seis hacer su trabajo real lo más deprisa posible. “A veces se me va todo el día evitando el despido y cuando ha llegado la hora de irme me doy cuenta de que no he trabajado nada”, explica un trabajador madrileño.

Según el INE, es habitual que los trabajadores no hayan tenido tiempo de evitar el despido durante el horario laboral se queden un par de horitas extra que dedican íntegramente a evitar que les echen.

“Lo que más valoramos es que haya gente activa, con capacidad de evitar el despido bajo presión y con aptitudes para dirigir equipos que puedan coordinarse a fin de evitar el despido entre varios departamentos”, admite un empresario de Barcelona. Reconoce, sin embargo, que el hecho de que el trabajador dedique parte del tiempo de su jornada a ser productivo puede llegar a ser apreciado también “en caso de duda”.

“Si tienen que contestar llamadas o rellenar informes, prefiero que mis trabajadores se ocupen antes de evitar el despido y, si sobra tiempo, hagan algo realmente útil, pero lo primero es asegurar el puesto de trabajo”, insiste el empresario.