Descendiendo como un geo por la fachada de Ferraz y disparando a los vidrios de las ventanas con una pistola, Albert Rivera ha conseguido penetrar en la sede del PSOE a fin de rescatar a Pedro Sánchez, atrincherado en el interior desde hace dos días y con pocas opciones para salir indemne de la misma. Numerosos periodistas han presenciado la escena, que ha transcurrido en pocos minutos.

“Rivera, descolgado con cuerdas desde la azotea, se ha balanceado, ha roto la ventana a disparos y ha entrado al edificio”, explica un miembro del PSOE que ha abandonado la sede después del rescate de su líder. Según explica, Rivera se ha identificado como “de los buenos” y ha inspeccionado rápidamente todos los despachos buscando a Pedro Sánchez, líder del PSOE.

“Go, go, go”, ha gritado Rivera, según los testigos, mientras recorría Ferraz.

“Ya acabó, tranquilo, tranquilo”, ha exclamado cuando ha encontrado a Sánchez agazapado bajo un escritorio, según este testigo. Pedro Sánchez le ha abrazado totalmente aterrorizado y entre lágrimas.

El político de la formación naranja ha cogido al líder del PSOE a horcajadas, ha salido de nuevo por la ventana, se ha sujetado al cable con un mosquetón y ha dado dos tirones a modo de aviso. En ese momento, el helicóptero de Ciudadanos se los ha llevado volando por el cielo de Madrid a un lugar seguro.

Según fuentes del PSOE, Sánchez se mostraba confiado en que fuera Pablo Iglesias quien le rescatara, aunque al final no ha sido así. “Fuiste tú, siempre fuiste tú”, se ha oído susurrar al político socialista mientras Rivera se lo llevaba en volandas.