La comunidad de Murcia ha cerrado un acuerdo de compra del Edificio España con su actual propietario, el grupo Wanda, por un importe superior a los 265 millones de euros, tres tapetes bordados y una piedra blanca muy redonda, según fuentes cercanas a la operación. La intención de la población murciana es trasladarse en su totalidad al edificio de la capital madrileña a finales de septiembre.

La negativa del Ayuntamiento de Madrid a que el magnate chino derribara la fachada, protegida por la Comisión Local de Patrimonio Histórico (CLPH), hizo que éste desistiera hace seis meses de convertir el edificio en un hotel de lujo con oficinas y zona comercial y decidiera deshacerse de él. En enero, el Grupo Wanda encargó un concurso para la venta del edificio, de 117 metros de altura, en el que participaron tres grandes firmas del sector y la comunidad de Murcia, que finalmente lo ganó con una oferta de 265 millones, tres tapetes bordados y una piedra blanca muy redonda.

Antes de finalizar la operación, los murcianos quieren saber cuál es la planta de la acequia y si el edificio queda cerca del pozo

“Nos gusta esta casa y les hemos dado dinero para comprarla y ahora viviremos aquí”, ha declarado Sánchez López, presidente de la Región de Murcia y de la comunidad de vecinos del edificio España. Según explica, Murcia llevaba años valorando la posibilidad de mudarse a la ciudad.

“Nos trajimos a la cabra y la cabra entró en el edificio con total confianza, lo que es un vaticinio positivo y terminó de decidirnos”, ha añadido Sánchez López.

La mudanza se llevará a cabo después del verano y se irán ocupando las plantas inferiores hasta que los murcianos pierdan el miedo a “los cofres”, que es como han bautizado a los ascensores. “Uno de ellos subió al ascensor para acceder a una planta superior y cuando se abrieron las puertas creyó que había viajado al futuro porque pensaba que estaba en el mismo sitio pero que había desaparecido la gente”, explica un miembro del Ayuntamiento que ha estado presente durante la operación.

Todavía se desconoce cómo se distribuirán los murcianos por los 65.000 metros cuadrados de los que dispone el inmueble; por ahora sólo se sabe que se trasladarán al edificio con dos mulos y con varias toneladas de roca que ocuparán la segunda planta y que no se sabe qué finalidad tienen. Cartagena ocupará la recepción y el Mar Menor se instalará en el ático.

Murcia no prevé hacer cambios a la denominación del edificio. “Murcia está en España y no tenemos ninguna intención de cambiar el nombre del edificio porque respetamos la Constitución”, ha confirmado el presidente murciano.

La región que hasta ahora ha ocupado Murcia será un parking.